Guías de compra
Amenities para apartamentos turísticos y Airbnb
UMYAN · 15 ago 2026

Un apartamento turístico no es un hotel pequeño. No hay limpieza diaria, no hay personal en el edificio y nadie va a reponer nada a mitad de estancia — y esas tres diferencias cambian por completo cómo se dimensiona el set de amenities.
El error más común es copiar el set de un hotel y reducirlo. El planteamiento correcto es distinto: en un hotel el consumible se repone cada día; aquí se entrega una vez, al principio, y tiene que durar toda la estancia.
La diferencia que lo decide todo
En un hotel, un frasco de 30 ml que se agota la segunda noche genera una llamada a recepción y se resuelve en diez minutos. En un apartamento turístico genera una reseña.
De ahí las tres reglas de dimensionamiento:
Dimensione por estancia, no por noche. Si su estancia media son cuatro noches, el set tiene que cubrir cuatro noches desde el momento de la entrega.
Prefiera formatos mayores a más unidades. Un frasco de 300 ml con dosificador resuelve una semana sin intervención; seis frascos de 30 ml en fila resuelven lo mismo peor, se ven peor y cuestan más por uso.
Deje margen. Un huésped que se queda sin gel el último día recuerda eso y no las otras cinco noches. El coste de sobredimensionar un poco es una fracción del coste de una reseña de tres estrellas.
Qué incluir
| Zona | Imprescindible | Recomendable |
|---|---|---|
| Baño | Gel, champú, jabón de manos, jabón en pastilla | Acondicionador, loción, kit dental |
| Ducha | Formato grande o dosificador mural | — |
| Dormitorio | — | Pantuflas |
| Recibidor | — | Kit de bienvenida agrupado |
Dos observaciones que no valen para un hotel:
El kit dental pesa más aquí. El huésped de apartamento suele llegar tarde, en coche o tras un vuelo largo, y no tiene una recepción a la que pedir un cepillo a medianoche. Es el artículo que más agradecimiento genera por unidad de coste.
Las pantuflas funcionan mejor de lo que parece. En un apartamento el huésped se descalza como en su casa, y el suelo suele ser cerámico o de madera. Un par de waffle o rizo es barato y se percibe como un detalle de hotel en un espacio que no lo es. Ver la guía de pantuflas.
Lo que no hay que poner
Igual de útil que la lista anterior:
- Muchas referencias pequeñas. Multiplican el trabajo de reposición del anfitrión sin mejorar la experiencia.
- Nada que necesite explicación. Un champú sólido sin una nota al lado produce un huésped que se lava el pelo con lo que cree que es jabón. Si hace falta una tarjeta, o escribe la tarjeta o cambia el producto.
- Productos de limpieza en envases de cortesía. Confunden y generan un problema de seguridad si hay niños.
Y por claridad: toallas, albornoces, alfombrillas, papel higiénico y gel hidroalcohólico no son amenities ni son productos que nosotros fabriquemos. Vienen de otros proveedores y con otra rotación.
El formato: dosificador o individual
En un apartamento turístico la respuesta se inclina más que en un hotel.
A favor del dosificador o el formato grande: cubre toda la estancia sin intervención, baja el coste por uso, reduce el residuo y evita la fila de frascos vacíos en la repisa al cuarto día.
A favor del individual: se percibe como más higiénico entre huéspedes distintos, y en un alojamiento sin personal esa percepción pesa. También es lo que fotografía mejor, que en este canal no es un detalle menor.
Lo que suele funcionar: dosificador o formato grande en la ducha, individuales con marca en el lavabo. El volumen se resuelve donde está el consumo; la impresión se cuida donde el huésped mira de cerca. La comparación completa está en dispensadores frente a amenities individuales.
El kit de bienvenida
Es la pieza específica de este canal y la que más rendimiento da en reseñas.
Agrupar los amenities en un solo set presentado a la llegada —en lugar de repartirlos por el apartamento— cambia la lectura: pasa de «hay cosas» a «alguien preparó esto». Además resuelve un problema práctico, porque el huésped encuentra todo en un sitio en vez de abrir cajones.
Qué suele llevar: la línea de baño en formato adecuado a la estancia, kit dental, jabón, y en estancias largas algún básico añadido. Ver kits de viaje y bienvenida.
Una nota sobre estancias largas: a partir de una semana el huésped agradece más lo funcional que lo bonito. Detergente y algún básico de cocina pesan más que un jabón mejor — aunque esos no son productos nuestros, planifíquelos igualmente.
El pedido mínimo siendo pequeño
Aquí está el obstáculo real de este canal, y merece una respuesta honesta en lugar de un rodeo.
El mínimo para producto con marca propia es de 5.000 unidades por artículo. Un anfitrión con dos apartamentos no llega ni de lejos: dos apartamentos al 70% de ocupación con estancia media de cuatro noches son unas 130 estancias al año.
Las opciones reales, en orden de facilidad:
1. Producto de catálogo, sin personalizar. Sin mínimo de 5.000. Es la respuesta correcta para la mayoría de los anfitriones individuales, y funciona perfectamente bien: un set coherente y de buena calidad sin logo se percibe mucho mejor que un set variado.
2. Personalizar solo una referencia. Si gestiona diez o más apartamentos, el jabón suele ser el primero que cruza el umbral, y es también el que más se ve.
3. Agrupar la compra. Entre varios anfitriones, o si trabaja con una gestora de alquiler vacacional que compra para su cartera. Es la vía más habitual para llegar al mínimo sin acumular una década de stock.
Si su volumen es de catálogo, dígalo desde el principio: le orientamos a lo que encaja en lugar de cotizar una producción a medida que no le sirve.
Cómo dimensionar la reposición
Un cálculo simple que evita tanto la rotura como el stock muerto:
Estancias al año = apartamentos × ocupación × 365 ÷ estancia media
Unidades al año = estancias al año × unidades por estancia
Con dos apartamentos al 70% y cuatro noches de media son unas 128 estancias. Si cada estancia lleva un jabón, un kit dental y un set de baño, son 128 de cada uno al año — una cifra que hace evidente por qué la personalización no encaja a esa escala y por qué el catálogo sí.
Añada un margen para la temporada alta, que en este canal es más pronunciada que en hotelería urbana.
Preguntas frecuentes
¿Qué amenities poner en un apartamento turístico? Como mínimo gel, champú y jabón; el kit dental añade mucho por su coste porque no hay recepción a la que pedirlo. Pantuflas y un kit de bienvenida agrupado si quiere que se note.
¿Cuánto producto hay que dejar? Lo suficiente para toda la estancia media, más margen. Nadie va a reponer a mitad de estancia, y quedarse sin gel el último día pesa más en la reseña que el resto de la semana.
¿Individual o dosificador? Dosificador o formato grande en la ducha, individuales en el lavabo. Resuelve el volumen donde está el consumo y cuida la presentación donde se mira.
¿Puedo poner mi marca si solo tengo dos apartamentos? A esa escala no, porque el mínimo es de 5.000 unidades por artículo. Use catálogo, o agrupe la compra con otros anfitriones o con su gestora.
¿Los amenities incluyen toallas y papel higiénico? No. Las toallas son lencería y el papel es otro consumible; ninguno de los dos es un producto nuestro. Planifíquelos por separado.
¿Qué cambia en estancias de una semana o más? Sube el peso de lo funcional frente a lo estético, y conviene formato grande o dosificador en la ducha. El huésped de estancia larga valora no quedarse sin nada por encima de que el frasco sea bonito.
¿Gestiona apartamentos turísticos o alojamiento local? Cuéntenos cuántas unidades, la ocupación y la estancia media, y le proponemos el set y las cantidades. Vea kits de viaje y bienvenida o escríbanos.